No es que el gerente de donde curro se suela gastar mucho en las Navidades de sus empleados. La paga de Navidad, al igual que la de verano, la tenemos prorrateada en las nóminas. La clásica cesta de Navidad nos la hace Adrià: es aire perfumado, sin envoltorio. Claro, como no tiene envoltorio, pues no nos llega el perfume. Que a ver, no es que me importe la cesta (total, luego nadie se come el turrón), de hecho lo mejor en cualquier empresa sería que se diera el importe de la cesta al empleado como aguinaldo y hale, cada cual a comprar lo suyo. Pero oye, podría ser un detalle para compensar que nos tiene currando hasta la última hora posible tanto el 24 como el 31 de diciembre (y la sidra de después nos la tenemos que agenciar nosotros, faltaría más). De hecho, el muy repelente se lleva hasta la lotería de navidad y las cestas de regalo que algunos proveedores envían a nombre de los empleados, no de la empresa.

Las comidas de empresa tampoco es que sean la bomba. Suele llevarnos a lugares bastante baratos, mesones y restaurantes de diario. Este año con la crisis podría colar, pero los años pasados no ha habido crisis. El primer año, cuando llevaba nada más que un par de meses de becaria, nos llevó a cenar en lugar de a comer, supongo que para no perder horas de trabajo; de hecho hubo a un empleado que le obligó a ir al quinto pino poco antes para que arreglara un tema, y el pobre no pudo venir ni a cenar. Al día siguiente llegó puntual a las 8 de la mañana para hacer recuento de cuántos se habían dormido por la resaca.

El año pasado nos negamos a hacer cena, así que nos hizo comida de empresa. Eso sí, hubo gente que luego tuvo que volver a la oficina a trabajar porque había cosas urgentes.

Este año todavía no sabemos nada de la comida de empresa, sólo rumores dichos por él mismo acerca de que, como el año pasado la gente se aburrió (?), este año hará algo distinto. Que supongo que será, o bien nada de comida o cena, o bien algún catering de cuatro canapés y vino peleón en la propia oficina; así podemos comer mientras trabajamos.

O quizá se refiera a algo más original, como cocinar esto:

Ahora que lo pienso... una vez dijo algo de lo bonito que sería hacer una barbacoa en la parcela del edificio nuevo. No creo que sea capaz de ponernos a asar chuletas en el parking en pleno mes de Diciembre y con la planta baja del edificio alquilada... pero yo de este tipo me creo cualquier cosa...